|

|
|
Escrito por Administrator
|
|
martes, 25 de agosto de 2009 |
EL AMANCECER OSCURO Nueve meses de esmero y dedicación, rezando con ilusión poder besarte y abrazarte; y por fin estas a mi lado TAN pequeña TAN inocente ERES mi todo, mi sueño, mi dicha anhelada. Mi dulce “Jovita” Qué serás cuando seas grande, cuáles serán tus sueños y tus anhelos. Reirás y bailaras al ritmo de bien, al ritmo de del arco iris y de la luna. Jovita, por fin te haz dormido, duerme mi chiquita linda SUEÑA con Ángeles y flores por doquier. -------------------------------¿Justicia-JOVITA-justicia-JOVITA? Malditas seaaaaaaaaaaaaaaaaannn Hijos malditos y enfermos mentales, me han hecho gritar, me han hecho arrastrarme; ME han hecho maldecir, me han destrozado el alma, el cual nunca sanará. ¡Mi Jovita; despierta mi amor! resiste a las balas de acero que se han perdido y que fueron disparados por manos bestiales, que han perforado sin contemplación tu pequeño cuerpecito TU madre te cuidará, TU madre siempre te amará NUNCA te soltaré de mis brazos Mi dulce Jovita. “Descansa en Paz Jovita” MIS DIAS SIN TI
Cada vez que cierro mis ojos, puedo apreciar tus ojos, tu aliento, puedo ver tu sonrisa en cada rosa que florece, puedo sentir tu presencia en cada amanecer. Cada vez que contemplo tu fotografía, Ahí estas tú, eres esa luz de paz que penetra en mi corazón, que alumbra la esperanza de un mundo que pide justicia. Cada vez que admiro el cielo; ahí estas tú, él que derrama gotas de coraje y amor, él que me ayuda en mi lucha constante; contra un mundo que parece imposible. Cada vez que duermo, sueño con un mundo justo, ese mundo maravilloso que siempre deseaste. Algún día te veré de nuevo, cantaremos con marimbas y chirimías, volaremos sobre los mares y océanos, y saltaremos sobre los bosques y praderas; llenos de paz y justicia. Mis días sin ti, parecen eternos, confusos, tristes, alegres; son ráfagas de luz que nunca olvidaré, TITO, el padre que siempre fuiste para mí.
EN SECRETO Besé al hombre con su careta más extraña, le toqué sus demacrados y bellos ojos. Besé sus hermosos labios quebrados por el frío, sin pensarlo dos veces limpié su rostro hecho pedazos. Es el hombre más confuso de los seres humanos, el más viejo y acabado en su juventud. Besé al hombre que más daño he causado, fue un beso hombre con hombre sin locura. En silencio, le pregunté: - ¿Por que sufres tanto, si tienes el poder de ser feliz? y no me dio ninguna respuesta. Unimos nuestros rostros en armonía, y ojos con ojos sinceros le dije: -¡Eres un grandísimo idiota! Y no recibí ninguna respuesta. Pobre hombre mío, sufres tanto en la vida. Hipócritamente dices que eres feliz, mientras te consumes en tu infierno interno, el cual puedes cambiar. El hombre que beso y acaricio, no es otro hombre, es mí reflejo; sin vida en el espejo. UN ATARDECER SIN ARCOÍRIS Nunca estuviste conmigo el día de mi cumpleaños número dieciocho, siempre estuviste ausente los días que quise darte un beso, los días que necesité tu calor. En mis noches de pesadillas, no sabes cuánto añoré tus manos de fortaleza. Me hubiera gustado que me ayudaras con mis tareas escolares, que autorizaras mi primera novia, me hubiera gustado jugar fútbol contigo, en un día lluvioso o caluroso, me hubiera gustado aprender a nadar mientras me animas a ser mejor; mientras reímos y chapuceamos; ¡Cuán doloroso fue tu ausencia en la noche de mi graduación¡ todos tienen un padre, ¡y yo hubiera querido el mío! A veces me pregunto: ¿Mi vida habría sido distinta, si hubieras estado a mi lado? Viviré pensando siempre de esa manera. ¡Te amo padre! Aunque no pueda verte el rostro, aunque no tenga ninguna fotografía de ti, estás en mi corazón, en mis canciones, en el aire que respiro, estás en mis recuerdos, ¡Te amo, padre! Aunque sé que nunca podrás estar a mi lado. LAGRÍMAS EN INVIERNO Hoy no usé polvos que opaca las imperfecciones de mi ajado rostro, mi vestido se arrastra por el sucio suelo, cae la noche, cae el día, todo parece confuso, las moscas que detesté, hoy son las amigas que besan mi cabello despeinado, de dos días sin agua y jabón. No se porque, pero ya no me importa mis zapatos, tampoco mi aspecto físico y cualquier tesoro material. Gota a gota perecen mis lágrimas, mis gemidos de animal asustan a la peor bestia a rededor. No tengo voz, no tengo alegría, no tengo nada, y aunque este rodeada de muchas personas, me siento sola como la luna, sola como el sol. Los perros aúllan, los niños juegan sin entender, ¿qué es el presente y que será el futuro? No tengo sed, no tengo hambre, solo escucho el retumbar de las campanas, que hacen estallar mis oídos; queriéndome morir. Caigo sobre la grama, caigo como el verde ocaso, caigo como la noche, fría y serena. Mis manos están sucios, tristes, quieren paz, quieren justicia… Mis manos no harán vivir de nuevo a mi esposo, que hoy descansa sobre el féretro tieso y frió, que hoy me deja por culpa de injustos, quienes lo torturaron, quienes le quitaron la vida, que le quitaron su futuro. Duerme en paz mi amado esposo, TITO. POR: Kensinton Lee
|
|
Modificado el ( lunes, 14 de diciembre de 2009 )
|
|