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Escrito por Administrator
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martes, 25 de agosto de 2009 |
CAPITULO IXPARA: SHABAK La muerte es el paisaje más próximo a tus problemas, destino temido por mis manos, pies, labios y ojos negros; y a lo mejor mi posible alma el cual no late como antes. La muerte es un suceso deseado para las personas que se sienten preparadas y es una terrible situación para aquellos que quieren extender su vida sin vivirla. Sabes; el suicidio siempre ha estado en mis venas, lo he acariciado como la pluma de un pavo real, donde a veces me pareció brillante y atrayente. El más allá está con las personas que lo desean, que lo buscan y finalmente lo encuentran, es solo que no pensé que tú... Shabak, la vida es un mural de paisajes por el camino, de espinas en la espalda, de frutas prohibidas dispuestos a ser saboreadas, de ríos sucios y limpios en nuestro rostro, nuestros problemas están marcados por el destino, pero tarde o temprano sabremos cual es el valor de nuestra existencia, el porqué de nuestra extraña realidad que no se evade con un simple desmayo. Amigo del alma, hermano mío, siempre me he sentido inferior a los demás, sin que nadie lo haya notado, porque lo he disimulado muy bien para no hundirme en el fango que yo mismo construí. Aún sigo teniendo complejos de inferioridad en muchos aspectos de mi vida; y ya ves, aún estoy con vida, fingiendo ser un joven feliz, respirando el aire que no me pertenece, sufriendo lo que nunca debí sufrir, bebiendo lo que otros desechan, jugando el juego donde no fui invitado, acariciando las migajas que no quise comer. El destino es cruel y al parecer nada podemos hacer para cambiar la injusticia por la que creemos es razonable. Pero a pesar de las circunstancias adversas, la vida cruel nos ofrece extrañas oportunidades, más que las demencias que cometemos a diario, es sólo que no nos damos cuenta, o tratamos de evitar para no entender nuestro mundo real, que pasa rápido, que no trasciende los cielos como queremos y deseamos. Si aún seguimos vivos, es porque tal vez tenemos mucho que ofrecer a la humanidad, si aún respiramos el oscuro aire, es porque quizá tenemos un gran potencial que no hemos explorado. Shabak, mi querido amigo, te admiro a pesar de las difíciles situaciones por los que atraviesas, ocasionado por la pérdida irreparable de tu padre. Con sinceridad te quiero, tienes a tu madre, tienes el cuerpo perfecto, la inteligencia deseable, los amigos ideales, al menos eso es lo que puedo percibir. Tu hermana Zarina te quiere, la gente que te conoce y empieza a conocer, admiran tu liderazgo, todos te aprecian por lo que eres; aunque no te lo digan en cada instante. Eres un joven especial y me siento orgulloso al considerarte mi amigo y hermano. He aprendido mucho de tu compañía; después de tantos amigos aparentes que me ofrecieron su amistad. Es maravilloso que exista una persona como tú, un ser fenomenal, con un carisma especial de un buen hermano. Shabak nadie es perfecto en su camino y por eso en cualquier momento cometemos locuras. Estoy consciente que a veces me dirijo hacia pantanos de envidia, de desamor, de dolor, de locura, de odio, de soledad, logrando saltar hacia los cielos que he creado. Shabak, todo ser humano tiene enormes problemas, que a veces no es fácil de asimilar y de entender para contraatacar. Muchas personas tienen diferentes contrariedades, sobreviviendo o muriendo en sus desdichas. Cada quien se defiende como puede, saliendo airoso de su triunfo o con la cabeza agachada por su fracaso. Es el caso del jardinero, del mayordomo, del carpintero, del actor, del anciano, del empresario y de muchas personas más. Has de entender que pedir ayuda no significa que un ejército de hombres y mujeres vayan en tu auxilio. Shabak, en ningún momento tuve una mala definición de ti, y esa concepción la tengo desde el primer momento en que te conocí y cuando aún estábamos inmersos en nuestro mundo de locura juvenil. Sabes, estas en mi corazón desde el día apareciste en mi vida, que si llegara a morir de muerte natural o por cualquier motivo, me gustaría que tuvieras un buen recuerdo de mí, como un buen hermano, alguien que te apreció demasiado, y no es que me vaya a morir mañana, pero la vida es tan corta; que pensar que vivirás ciento cincuenta años puede resultar una farsa. Es cruel el comentario, ya que por el momento no quiero morir e igual no quiero que mueras, aunque morir sea la cruel realidad cuando llegué nuestra hora. Shabak, difícil es vivir y pensar en los diferentes problemas, unos provocados por nosotros y otras provocadas por nuestro exterior. Piensa que tu padre esta en un lugar mejor, donde nadie lo molestará, un lugar lleno de ciruelas rojas y uvas por doquier, piensa que así debe ser el fin de la vida. Confío en ti, porque sé que eres una persona capaz de enfrentar la situación como solo tú sabes hacerlo. Tú mejor que nadie sabe que mi vida no ha sido perfecta y hubo algunas veces en las que la depresión me dominó y no hice otra cosa más que llorar, más que arrastrarme en el piso pidiendo auxilio, volviéndome a incorporar como el pichón que aprende a volar sobre los más altos árboles, sobre las más altas cumbres, sobre el más alto vuelo de la realidad, desafiando a los animales salvajes que acechan debajo de nosotros. Recuerdo haberte dicho cuando estaba en prisión;-¿Qué me pasa? ¿Por qué no soy feliz? ¿Por qué fue la cárcel para mí? Difícil para mí entender lo suficiente la vida, y lo poco que puedo asimilar, trato de aprovecharlo. Aprecio tu amistad, y si en determinado momento te ofendí, espero me perdones ya que nunca fue mi intensión. Sé que en estos momentos estás pasando por una crisis nerviosa, que vislumbras todo quizá sombrío, donde todo parece difícil de superar debido a tu dolor. Suceda lo que suceda y la decisión que tomes, ten por seguro que la entenderé, porque finalmente eres dueño de tu destino. No soy un súper hombre para resolver tus problemas, pero si alguien que trata la manera de comprenderte y transmitir lo que siento en este preciso momento, por medio de esta carta escrita para ti, desde lo más profundo de mi corazón. Las circunstancias a veces no determinan a las personas, somos nosotros las que moldeamos a las circunstancias y te lo digo yo, sí pudieras escudriñar mi mente en estos momentos. Shabak deseo tanto que retomes tu sonrisa de bromista, que yo me reiré contigo. Espero comprendas tantas palabras incoherentes, pero las escribí para ti hermano mío, siguiendo mis pensamientos momentáneos. Agradezco a la vida por ser quien eres, y si puedes cambiar para ser mejor, ¡que bien! Porque mi deseo especial para mi hermano, es verle feliz. Yo no puedo hacerlo por el momento y me gustaría que lo hicieras por mí. Por favor hermano, aléjate de ese encierro de oscuridad, no apagues tu esencia llevándote contigo tu cuerpo. Yo quiero verte siempre hermano, deseo ver a mis futuros sobrinos, deseo que me invites a tu picnic un martes por la tarde, hasta ver caer la noche con tu presencia. Es increíble que te de consejos, cuando mi vida no depende de nada en estos momentos. Pero lo hago, por que tú pusiste el toque especial a mi vida, considerándome tu hermano y amigo, eso está más que demostrado. Siempre has sido alguien popular, me da gusto que tengas a tantas personas a tu alrededor y estoy seguro que te aprecian por ser quien eres. Yo no puedo decir lo mismo, bien sabes que en determinado momento no me había dedicado tiempo y tampoco me había divertido tanto hasta que te conocí (nos encantaría tener una vida sin pensar que existe tanta infelicidad, pero no puede ser así y ambos lo sabemos), inyectaste adrenalina en cada parte de mi cuerpo. Te agradezco los momentos donde puede charlar contigo de cualquier tema, para después reírnos sin que pasara nada desagradable. Tengo muchos planes que quisiera comentártelos en otra ocasión. Sabes, al parecer nada queremos, nada deseamos, y luego todo lo queremos, todo lo deseamos. Como seres humanos, todo nos parece extraño a pesar que todo es real. Vivimos en un mundo que tal vez jamás fue nuestro, que nunca debió ser nuestro. Que difícil es pensar en una muerte provocada, porque no es fácil vivir sobre el mundo cuando se pierde a las pocas personas que amas, como lo fue mi abuelo Hanfei. No quiero vivir la misma situación contigo querido hermano. Apártate de las drogas, de esa depresión inmensa, de tu mundo sin movimiento, ya que quiero volver a ver tu sonrisa, jugar con nuestras conversaciones. Soy alguien que te ama como el hermano que siempre necesité. Quiero que también seas realista, ya que esperar mucho de una persona que te aprecie, significa que a veces no recibas nada. Entonces qué deseamos de las personas que nos aprecian. A lo mejor dejarnos libres para reaccionar y regresar a nuestro nido. ¡Cuántas veces llegué a mi apartamento, mientras analizaba por el camino: ¡-“Es otro día menos, esta actividad fue genial y el resto de mis actividades fue terrible. Un día sin gratificación, donde aborrezco lo que desayuno, almuerzo y ceno, la ropa que uso y en donde vivo. Quisiera poseer autos de amor, una mansión de cariño, donde se pueda llevar una vida normal” Y pensar que el mañana será otro día igual para mí, es difícil pensar que el mañana será lo que uno no desea. Nos enojamos con nuestros caprichos inmaduros que nos hacen pensar, que es obligación de las personas que nos ayuden a recuperar felicidad y que nos comprendan en todos los aspectos que queremos. Exigimos el apoyo que nosotros deseamos y no el apoyo que los demás pueden otorgarnos. Shabak, quiero que interpretes unas palabras que mi abuelo Hanfei escribió antes que yo naciera y que dejó escrito en la pared de la casa de campo, antes de incendiarse. -“Para conquistar el mundo, debemos tratar de conocernos, creer en nosotros, aprender a vivir equivocadamente con nuestras indiferencias. Innovar no es siempre cambiar. Para conquistar nuestro exterior, debimos de haber controlado nuestros pensamientos, deseos enfermizos; tuvimos que haber dominado nuestro interior” Palabras que quiero que entiendas, porque tal vez mi abuelo pensó en ti antes que en mí. Shabak comprendo hasta cierto punto tu agonía. Cuantas veces observé a mi madre rezando en su cama por la muerte de mi abuelo Hanfei, exigiendo tranquilidad. Cuántas veces la divisé arrodillarse y luego incorporarse hasta quedarse vacía como la copa de un Emperador. En cierta ocasión rompí su espacio para besarle la mano, esperando obtener respuestas a mis preguntas; pero ella me palpó la cabeza, acarició mis manos, cerró mis ojos y me arrulló como un bebé recién nacido y a pesar de mis ocho años de edad, me dio de mamar y luego descansé en sus brazos imaginando el mundo que me hubiera gustado vivir. Te puedo seguir contando una serie de ejemplos, pero en vano es si no lo aplicamos a la razón. Shabak, mi pecado más grande es no comprender aún lo que se siente ser feliz, lo que realmente puedo ofrecerme y ofrecer a la sociedad. Considero jugar bien mis cartas, pero lo estoy haciendo peor que un novato. Mi egocentrismo me hace pensar que soy un joven fuerte, que a pesar de todo lo que me sucedió y lo que aún me puede ocurrir, puedo continuar sin importar lo que me hagan. Trato la manera de sobrevivir, porque nadie lo hará por mí. Intentó reflejar sonrisa, aunque a veces la gente no comprende porque ríes si saben que estas pasando por situaciones adversas. Si algo nos identifica desde que nos conocemos, es que siempre hemos hecho lo que hemos querido. Pero no quiero que mueras aunque tengamos derecho para arriesgarlo todo. Quiero que sueñes sin drogarte, que nades y te laves la cara para salir alegre, girando como un ave festejando su agasajo. He visto y he hecho tanto en mi corta vida, sin que eso signifique el todo. Hay cosas en nuestro actuar que no nos deben dar vergüenza, lo que hace a una persona importante; es estar VIVA. Cuando el día de mañana deje de existir, será porque ya partimos al más allá, pero mientras tanto.De tu hermano y amigo Kenji J. LiCAPITULO XII¡QUIERO QUE ME ARRULLES!Quiero que me arrulles el día de hoy, mientras caen las sucias gotas desde el cielo gris, que se confunden con mis amargas lágrimas, quiero que me arrulles porque mi espíritu yace sobre el suelo áspero sin vida, junto a los gusanos que quieren jugar conmigo y no quiero que sea así. Alcahuetéame como antes, cuando aún era un niño tonto sin realidad. Purifícame, porque mi alma está contaminada de llorar y de odiar. Hazme pensar que el mundo es de melocotón, y que todo me pertenece, porque soy el mejor niño, el más educado, el más simple de los seres humanos. Ayúdame con tus brazos de ángel, porque estoy en una atmósfera horrible que yo mismo he creado, del cual quiero salir, porque deseo vivir y estar contigo madre mía. Quiero que me arrulles con tu dulce sabor a comprensión; porque en éste momento nadie puede hacerlo, ni siquiera yo puedo pensar que la vida es positiva. Quiero que sonrías y me hagas sentir el niño más afortunado, el bebé, la criatura, el joven más grandioso del mundo, el más amado, deseado y querido. Quiero que me digas que soy único y que comeré caramelos antes que todos los niños, jóvenes y adultos egoístas del planeta. Quiero que no me ignores, como lo hicieron las niñas del colegio cuando les coqueteé, las deseé y quise besar a una de ellas. Recuerdo el día cuando declaré mi amor a Yuyin, sus compañeras de clase se rieron de mí. No conforme con eso, Yuyin sin medir palabras me dio una bofetada, lastimando el poco amor que me costó mucho cultivar. Madre, mírame a los ojos como un hermoso crisantemo, mírame con sinceridad; imagina que aún sigo siendo tu bebe, tu amado hijo, ya que las veces que pestañeé para ser amado, nadie me creyó y tampoco nadie me correspondió como anhelé, a pesar de mis múltiples intentos. Es humillante ser rechazado en todo momento, porque me sentí tan insignificante, que me creció un bulto en mi espalda, repleto de odio, de dolor, que en cualquier momento puede estallar, esparciendo muerte a mi alrededor. Quiero que me arrulles con toda tu amor, porque soy una persona malvada, el peor pecador de esta tierra. Perdóname por pedirte que me arrulles en tus cálidos brazos, perdóname por narrarte situaciones tan propias de un hijo sin escrúpulos. Madre; soy un joven que empieza a vivir la vida, y me pasan tantas situaciones, donde la desesperación, el engaño y la desdicha no perdona y que ataca cuando se le antoja. Me siento tan mal, que he descuidado mi aspecto físico, que me dan mareos y nauseas cada vez que camino mientras pienso en mi futuro. Soy tu hijo madre, un joven que busca ser bueno, pero todo resulta contrario a mis deseos, practicado el mal como muchos lo hacen, sin ser el prototipo de joven que la sociedad quiere, haciendo al final lo que yo quiero y no lo que la supuesta moral indica. Madre, ¿Qué es lo que quiero? ¡Madre! Maldita sea la hora que lloré lo que nunca debí de llorar, maldita sea mi alma que me hizo tener asco de estar entre los vivos y no disfrutar lo que debí saborear. Yo debí nacer con el destino de los Emperadores, esos destinos dignos de admirar, y no mi turbio destino que depende de las espinas colgantes de las circunstancias, que no han sido las más acertadas para mi vida. Cruel y frió es mi destino, como crueles han sido mis decisiones. Madre, duermo y despierto con espantosas pesadillas, donde sueño que actúo sin piedad, que bebo sangre, porque nadie tuvo piedad de mi y tal vez por eso me separé de las ovejas blancas. ¡Cuales ovejas blancas! nunca pude ver alguna. Y si acaso los divise, fue sólo en el mundo de la imaginación. Madre, la porquería de mis circunstancias están acabando con mi idiosincrasia. Sé que mi misión es conquistar los jardines de “Nyngyuan” para reencarnar en una flor perfumada, en una grama verde y fresca, en un crisantemo amarrillo símbolo del heroísmo, de la honestidad, de la piedad. Mi anhelo es vivir en el palacio de “Tianhe” para conocer mi interior, para reflexionar acerca de mi misión y visión de este mundo, caminar en la gran muralla en “Huangyaguen” para dejar en mis pasos la sabiduría de vivir y morir feliz, mi deseo es conquistar el sol para alumbrar a los demás, conquistar los océanos para ser el oasis del más necesitado, volar y penetrar los bosques vírgenes para mostrar al mundo que hay esperanza. Lamento tanto no poder hacer lo principal, que es conquistarme, conocer mi interior para conquistar el universo y vivir la vida a plenitud. Madre, tú no tienes la culpa de mis desdichas, yo soy quien ha hecho de su vida una porquería. Pero en este momento quiero que intentes contestarme, que me veas y que me digas que has perdonado mis indiferencias, quiero escuchar solo una palabra de existencia, un soplo de vida. En estos momentos tu hijo adorado siente los ojos irritados de tanto sollozar, de tanto pensar en tu vida y en la mía. Quiero por favor que me hables, que me pongas mucha atención, sin que me hagas pensar en la gente más miserable que yo, no quiero que me hagas reflexionar en los niños que no tienen hogar y todo ser que ha nacido sin oportunidad material. No me hagas reflexionar en los demás, mientras me estoy acabando, mientras estoy perdiendo mi esencia, hasta quedarme sin nada. Háblame de ti y de mí, como en los viejos tiempos. Quiero que me arrulles a pesar que tengo pena de pedírtelo, ya que no he sido el hijo noble ante Dios. Madre, al parecer estamos marcados para un destino cruel. Ya que el stress de tu trabajo, de mi futuro, te llevó a un derrame cerebral, que te hace parecer una muñeca que aún no ha recobrado su vida, que aún no mueve sus brazos para abrazarme. De seguro te habrás sentido sola, confundida y olvidada, la vida es tan misteriosa, que mientras estuve en la cárcel como esclavo medieval, mientras me prostituí en las calles, mientras me revolcaba en las lujosas habitaciones sin sabor, en un país que no me vio nacer, que no es la sagrada tierra donde nací; a ti en cambio te embargaban todos tus bienes, los bienes que me ibas a heredar, te lo quitaron al no poder pagar las hipotecas que mi padre dejó, las deudas que nunca me dijiste que existían y que ahora me voy enterando. Yo tuve la culpa, nunca debí dejarte sola a cargo de los negocios que a mí me concernió cuidar. Como buen hijo debí ayudarte, que tonto fui al no apoyarte, fue un gran error no entrometerme en los negocios de la familia. Madre, a pesar de todo lo ocurrido, debemos continuar por orgullo, para que nadie hable de nuestro fracaso, para que nadie hable de nosotros, para que nadie nos humille por perder todo lo material, tal como lo hicieron nuestros vecinos cuando la señora Hiumi lo perdió todo, al morir su esposo, nadie lo apoyó, ni siquiera nuestro padre a pesar de tu insistencia, todo mundo la criticó por convertirse en una sirvienta. La señora Hiumi, murió al poco tiempo, no por miseria material, murió por amor y soledad. Ella no tuvo a nadie, en cambio yo te tengo a ti, y tú me tienes a mí, nos tenemos a los dos para seguir adelante. Perdóname madre por no llamarte antes, cuando tú eres todo para mí, cuando tú eres el centro de mi universo. Perdóname por no haber compartido mis desavenencias contigo, como los hijos buenos y agradecidos lo hacen. Deseo tanto hacer realidad tu sueño de graduarme con honores de la Universidad, como siempre lo hice en el colegio. Tengo deseos de triunfar como persona y buen profesional, pero no puedo negarte que tengo miedo de seguir fracasando, seguir perdiendo en la vida. Arrúllame madre y no me sueltes, ilumíname con tu bendición y bondad para que pueda resplandecer desde la oscuridad, para que pueda brillar en la niebla de la tierra, para que pueda ser fuerte como las rocas. Físicamente soy débil, pero siempre me defendí con astucia, usé los pocos recursos que tuve a mi alcance, de no haberlo hecho, en estos momentos estaría muerto, en la tumba sin flores que nunca hubieras conocido. No estaría a tu lado contándote lo mucho y lo nada de mi vida. Madre, el odio de las personas contra mí, no me ha hecho querer o intentar ser una buena persona, además; no es una obligación a estas alturas de mi vida ser bueno, mientras vivo en un mundo de fieras, de aves que descuartizan con su egoísmo y falsa dicha. -Madre, madrecita linda, ayer tuve un sueño hermoso, donde movías tus dedos, fue una señal, esa es la esperanza que me devuelve energía.Madre, limpia las mejillas de un hombre, de un joven que llora amargamente en tu regazo, de un posible ser humano que sufre y que quiere vivir. Ándale, mueve tus ojos, mírame bien y verás que mi apariencia está destrozada, que mi cuerpo está deteriorado como un vagabundo, como un drogadicto, como un prostituto desgastado, y eso me hace querer desintegrarme, colgarme de un árbol lleno de vergüenza. Quisiera pensar que todo es una pesadilla, del cual despertaré muy pronto, cuando salga para mí el sol, ese sol que hacer crecer las plantas, que debe hacer crecer mi alegría perdida. No puedo negar que tus pensamientos me asustaron en determinado día, cuando me expresaste: -“Cuando muramos y entreguemos cuentas de nuestras acciones, nadie podrá abogar por nosotros, porque será imposible negar lo que tengamos ante nuestros ojos”. -Madre, cuando era niño, quería aprender de los mayores, pues los veía sabios, hoy que soy grande, deseo aprender de los niños buenos, porque son más sabios que los adultos, ya que los niños bondadosos antes de odiar vuelven a jugar, porque saben que la dicha está en perdonar y no en odiar, y yo odio como nunca pensé hacerlo. Madre, se que me escuchas a pesar que no puedas mover tus extremidades, que tus labios sin color no puedan pronunciar ninguna palabra, que tu corazón hermoso funcione gracias a unos tubos artificiales, al cuidado de mi nana Tina. Madre, aún escucho voces, que me dicen que luche contra todos. “KENJI CONTRA TODOS, SÍ SE PUEDE” Lo hice en algunas ocasiones, y luego esas mismas voces que un día me dieron ánimo, fueron los que me hicieron caer y los que al parecer siempre desearon mi caída, lo cual hace de mi vida una confusión que aún no me hunde en el fango del abismo. Esas voces han logrado que me sienta trastornado, que actúe como un animal irracional, que vomite lo que ingiero. No te puedo mentir que tengo miedo de luchar, porque hacerlo a mi manera podría ser la causa de mi perdición y ruina total. Madre, quiero salir del caos emocional que me envuelve, que consume mi piel de rata despellejada. Madre, tú no tienes la culpa que sea así, tan extraño en mi proceder y pensar, me adoptaste pensando en mi bienestar y felicidad, cuando en realidad fui un estorbo que nunca debió existir. Contemplarte, es una señal para que mi vida tome otro rumbo. Sabes, el día de hoy puede resultar una crueldad, dejarte en el hospital al cuidado de tu fiel ama de llaves, de mi nana Tina, pero quiero que entiendas que es necesario, mi nana Tina me lo sugirió, para que pueda recobrar fuerzas y luego regresar para cuidarte, y sólo lo lograré si tengo una mente y un cuerpo más fresco y sano. Tomaré unas vacaciones con tía Mei. Esas vacaciones que tanta falta me hace en estos momentos, lo haré para llenarme de fuerzas físicas y para sentirme mejor de tantas situaciones difíciles que nos ha acaecido. No te preocupes madre, si perdimos el dinero, sólo fue metal y papel, toma en cuenta que aún somos madre e hijo. Iré de vacaciones con tía Mei para tratar de hacer de cada día, un reto, de la que siempre me he enfrentado. Si no levanto mis brazos caídos y aún fuertes, nadie lo hará por mí. Es mi deber empezar y así retomar un nuevo rumbo, para ser la mejor o la peor de las personas, eso lo decidiré yo, y sólo yo. Voy a luchar para vivir más años, para ser tu orgullo. Aunque claro, no siempre será fácil estar alerta ante las desavenencias, ya que quisiera a veces que la vida fuera más cómoda y alegre. Pero sé que la vida es así, donde las calles son peligrosas, pero mal sería si no las cruzo y las combata. Nuestra vida es como un puente colgante en medio de un huracán de circunstancias. Estoy seguro que puedo luchar contra el mundo, contra lo imposible, haciendo mi rebelde voluntad. Madre, por más consejos que asimile, al final triunfaré o fracasaré en mis anhelos y proyectos para mi vida. Se que aún estoy dentro de espinas y por eso aún no respiro esa paz y felicidad que deseo. Por favor, no quiero que pienses que la ausencia de un padre haya afectado mi crecimiento, ya que mi padre no influyó en mi mundo de confusión. No te preocupes, que en mis primeros años de alegría, él no fue el aire que elevó mi autoestima, para ser una persona valiente. Fue todo lo contrario, se enfadó como un rinoceronte empedernido, el día cuando le dije que escuchaba voces extrañas, él me golpeó sin que te enteraras. Al parecer no le gustó la idea que su hijo fuera un loco, no le agrado que fuera sincero al contarle mi secreto. En lugar de ayudarme, me dijo:-Nunca desee un hijo adoptado, y mucho menos a un loco que no es como los demás niños.Nunca sabré que quiso decir, con ser como los demás niños, pues la mayoría de niños que conocí, no eran exactamente el modelo que yo quería seguir. Ese día fue tanto su enojo, que perdió el equilibrio, hasta caer rodando por las gradas del sótano, soltando su lámpara que alumbraba su camino. Algo extraño sucedió ese atardecer, ya que no me dolió las dos bofetadas que me dio, no me asustó su reacción cuando dio un paso en falso. Por más auxilió que pidió, no pude extender mi mano para ayudarlo, ya que las voces me decían que si lo hacía, yo perdería mi vida, y te dejaría sola, fue por eso que salí corriendo y puse el cerrojo para que él no saliera del sótano. Las espantosas suplicas de mi padre, lentamente desaparecieron cuando el fuego infernal devoró la casa de campo. Ese día tu no estabas en casa para ayudarlo, solo tuve el consuelo y la complicidad de mi perrito Pucho. Estoy seguro que jamás dejaré de llorar y de ser una especie extraña, que sufre una metamorfosis sin control, el cual quiero controlar a mi manera. Voy a esforzarme por lo que considero es lo mejor, sin importar las sombras tristes de la noche y la amarga envidia. Voy a construir el mundo que siempre me incumbió. Me agarraré fuertemente de las rocas y sobre las mismas cantaré mi victoria o perdición. Nadie debe interponerse en mi camino, solamente las ganas de hacer lo que considero mejor para mi vida. Trataré que nadie destruya lo que siempre he querido, no permitiré que me detengan. Te prometo cumplir tu sueño de ser un joven feliz y convertirme en una persona honorable. Bailaré sobre los árboles y cantaré al ritmo de mis deseos como lo hace un colibrí, jugaré sobre el arco del amor y oasis de la felicidad. No consentiré que nadie destruya lo que siempre he buscado. Quitaré de mi mente a la idiota de Mikaela, cuya foto salió en los periódicos el día que perdió la razón y se lanzó desde un puente mortal; donde según reportes de la policía, murió en el acto. Pobre mujer, pudo conquistar el mundo, pudo tener mi corazón, pero su perdición la enfermó, la llevaron a cometer tal acto merecido. Pero, -¿es acaso mi problema? -¡No!, -¿es acaso mi culpa? -No.Te amo madre, te adoro al modo en que he podido aprender. Duerme mi niña adorada, mientras descansas juega con los astros sin figura, pide lo que quieras a la aurora, ríe y extiende tus alas de pavo real, mientras escuchas un coro primaveral. Consigue con tu rostro mortal, la tierna caricia angelical. No dudes en tocar los destellos de de Orión, de Pegazo, ni siquiera de la osa mayor, no recibirás reproche, solo un derroche de felicidad. Piensa en el antaño, donde estábamos tú y yo, donde todo era color violeta, piensa en la veces que reímos, en los meses que paseamos a Pucho. Duerme madre mía, saborea los días felices que gozamos con el abuelo, mientras limpiábamos el establo.
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Modificado el ( domingo, 27 de septiembre de 2009 )
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